Qué te hacen, si duele y qué pasa después con la búsqueda: son las tres preguntas que más se repiten sobre la histerosalpingografía, uno de los estudios base cuando se busca un embarazo. Las respondemos una por una, y sumamos qué muestra el estudio y qué cambia en el plan según el resultado.
Qué es la histerosalpingografía y qué muestra
Es una radiografía del útero y de las trompas de Falopio que se hace con un líquido de contraste. El contraste entra por el cuello del útero, llena la cavidad y avanza por las trompas. Cuando una trompa está abierta, el líquido la recorre y sale hacia la pelvis: a eso lo llamamos trompa permeable.
El estudio responde dos preguntas. La primera es si el camino está libre: en las trompas se encuentran el óvulo y el espermatozoide, y por ahí viaja el embrión hasta el útero. La segunda es cómo es la cavidad del útero, el lugar donde el embrión se implanta.
Es un dato que pesa. En un estudio de la Organización Mundial de la Salud con 8.500 parejas de 25 países, la obstrucción de las dos trompas apareció en el 17,7 % de las causas identificables de infertilidad femenina.
Cuándo se indica
La evaluación de las trompas es una parte central del estudio cuando el embarazo tarda en llegar. La pedimos entre los estudios base de la primera consulta de fertilidad, junto con la ecografía, el perfil hormonal y el espermograma, cuando hay un varón en el proyecto. El resto del estudio del lado femenino te lo contamos en fertilidad de la mujer: factores y cómo los estudiamos.
Cobra más peso cuando en tu historia hay una infección pélvica, endometriosis, una cirugía en la pelvis o un embarazo ectópico. En esas situaciones, la guía europea de infertilidad sin causa aparente pide ver las trompas con imágenes antes de decidir.
También define tratamientos: la inseminación intrauterina y la estimulación de la ovulación necesitan al menos una trompa permeable, porque en ellas la fecundación ocurre dentro de tu cuerpo.
Cómo prepararte
Se hace en la primera mitad del ciclo, cuando terminó la menstruación y antes de la ovulación, habitualmente entre los días 6 y 10. En esos días el endometrio está fino y las imágenes se leen mejor, y además queda descartado un embarazo muy reciente.
Antes del estudio, contanos:
Si alguna vez reaccionaste al yodo o a un medio de contraste. El líquido que se usa contiene yodo.
Si tenés o tuviste un problema de tiroides. El yodo del contraste puede modificar por un tiempo el funcionamiento de la tiroides, y la guía de la OMS de 2025 pide a los equipos tenerlo presente.
Si tuviste infecciones pélvicas. En algunos casos indicamos un antibiótico antes y después del estudio.
Si en esos días tenés fiebre, dolor pélvico o flujo con olor. Con una infección activa, el estudio se posterga hasta resolverla.
El día del estudio podés comer y tomar líquido con normalidad.
Cómo es el estudio, paso a paso
Se hace en una sala de rayos y es ambulatorio:
Te acostás en la camilla, en la misma posición que para un control ginecológico.
Se coloca un espéculo y se limpia el cuello del útero.
Se introduce una cánula fina por el cuello del útero.
Se pasa el contraste de a poco mientras se toman las radiografías.
El estudio en sí suele llevar menos de cinco minutos, y al terminar podés volver a tu actividad habitual.
Qué se siente y cuánto duele
Lo habitual es un cólico parecido al menstrual, leve o moderado, que dura entre cinco y diez minutos; en algunas mujeres se prolonga unas horas. En un estudio holandés en el que más de mil mujeres se hicieron tanto la radiografía como la ecografía con contraste, el dolor de la histerosalpingografía fue, en promedio, de 5,4 puntos sobre 10.
Conviene saberlo de antemano, porque el dolor se puede anticipar. Una revisión Cochrane de 23 ensayos encontró que la anestesia local aplicada antes del estudio puede reducirlo un poco, y que el efecto de los analgésicos comunes por boca es incierto.
Después es habitual un manchado leve durante uno o dos días.
Cómo leer el resultado
El informe describe dos cosas:
Las trompas. «Permeables» significa que el contraste las recorrió y salió hacia la pelvis. Si el líquido se detiene, el informe indica dónde: cerca del útero (obstrucción proximal) o en el extremo cercano al ovario (obstrucción distal). Cuando una trompa cerrada en su extremo se llena de líquido y se dilata, se llama hidrosálpinx.
La cavidad del útero. Su forma y su contorno, y si aparecen imágenes compatibles con pólipos, miomas, adherencias o un tabique.
Es un buen estudio, y conviene conocer su margen. En la revisión que hizo la OMS para su guía de 2025, la histerosalpingografía detectó 92 de cada 100 obstrucciones y reconoció como permeables 90 de cada 100 trompas que lo estaban, con la laparoscopia como referencia. Por eso, cuando el resultado es dudoso o se contradice con tu historia, lo confirmamos con otro estudio antes de decidir.
También tiene un límite: muestra el interior del útero y de las trompas. Lo que las rodea, como las adherencias, se ve poco y se estudia con otros métodos.
La alternativa por ecografía
La histerosonografía con contraste, también llamada histerosalpingosonografía, evalúa las trompas con un ecógrafo transvaginal: se pasa una espuma o una solución por el cuello del útero y se observa cómo avanza. Se hace sin rayos y sin yodo.
La OMS acepta cualquiera de los dos estudios para evaluar las trompas, y la guía europea los considera comparables. En el estudio holandés, los resultados coincidieron en la mayoría de las mujeres y la ecografía se sintió menos: 3,1 puntos sobre 10 frente a 5,4. Elegimos uno u otro según tu historia y tu comodidad.
Qué cambia en el plan según el resultado
Trompas permeables y cavidad normal. El camino está libre. Si el resto de los estudios acompaña, se puede seguir buscando de forma natural o con un tratamiento de baja complejidad.
Una trompa permeable. La baja complejidad sigue siendo posible. Pesan también tu edad, tu reserva ovárica y el tiempo de búsqueda.
Las dos trompas obstruidas. El camino suele ser la fertilización in vitro, en la que la fecundación ocurre en el laboratorio y el embrión se transfiere al útero. En menores de 35 años con un daño leve o moderado, la OMS sugiere la cirugía de las trompas antes que la fertilización in vitro.
Hidrosálpinx. El líquido acumulado en la trompa reduce las posibilidades de la fertilización in vitro, y la OMS sugiere tratar esa trompa antes de empezar.
Hallazgos en la cavidad. Se confirman con una ecografía específica o con una histeroscopia, y se resuelven antes del tratamiento cuando corresponde.
Cómo lo trabajamos en Embrya
En Embrya Fertility hacemos todo el recorrido con el mismo equipo, desde la indicación del estudio hasta el tratamiento, si lo necesitás.
Primero escuchamos: tu historia, tus antecedentes, cuánto hace que buscás y qué te inquieta del estudio.
Después definimos: si corresponde la histerosalpingografía o la ecografía con contraste, en qué momento del ciclo y con qué preparación, y leemos las imágenes con vos.
Con el resultado diseñamos, juntos y con quien te acompañe, el plan que corresponde: seguir buscando, un tratamiento de baja complejidad, una cirugía o una fertilización in vitro. Y te acompañamos en cada paso, con un equipo que conoce tu historia.
Si te indicaron una histerosalpingografía o ya tenés el informe y querés saber qué significa para vos, pedí esta misma semana un turno para una entrevista con uno de los médicos del equipo: hacé clic en el ícono de WhatsApp o completá el formulario de contacto.
Dr. Lucas Almoño — Director de Equipo Embrya Fertility
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