Qué es la vitrificación de óvulos
La vitrificación es una técnica de congelación ultrarrápida que permite conservar los óvulos durante años sin que pierdan su calidad. Los óvulos se obtienen mediante una estimulación ovárica y una punción folicular, igual que en una FIV, y se vitrifican el mismo día sin fecundar.
Cuando la persona decide usarlos, se desvitrifican, se fecundan mediante ICSI y los embriones resultantes se transfieren al útero.
Cuándo conviene
La calidad y la cantidad de los óvulos disminuyen con la edad, de forma más marcada a partir de los 35 años. Por eso, cuanto antes se vitrifiquen, mejor será su potencial. Las indicaciones más frecuentes son la postergación de la maternidad por motivos personales o profesionales, y la preservación previa a tratamientos oncológicos u otras cirugías o enfermedades que puedan afectar la reserva ovárica.
También ofrecemos la vitrificación de embriones y la criopreservación de semen como opciones de preservación.
Cuántos óvulos hacen falta
No hay un número mágico: depende de la edad al momento de la vitrificación. Como referencia, en mujeres menores de 35 años se recomienda acumular entre 10 y 15 óvulos maduros para tener una probabilidad razonable de al menos un nacimiento. A veces se necesita más de un ciclo de estimulación. En la consulta calculamos cuántos óvulos y cuántos ciclos serían necesarios en tu caso, según tu reserva ovárica.