Qué es el PGT
PGT son las siglas de test genético preimplantacional. Consiste en tomar unas pocas células del embrión en estadio de blastocisto (día 5 o 6 de desarrollo), analizarlas genéticamente y transferir solo los embriones sin la alteración estudiada. Los embriones se vitrifican mientras se esperan los resultados.
Existen distintos tipos: el PGT-A analiza el número de cromosomas (aneuploidías), el PGT-M busca una enfermedad genética específica de la que los padres son portadores, y el PGT-SR estudia reordenamientos cromosómicos estructurales.
Cuándo se indica
El PGT-M está claramente indicado cuando existe una enfermedad monogénica en la familia (por ejemplo, fibrosis quística, atrofia muscular espinal, distrofias). El PGT-A se considera en edad materna avanzada, abortos recurrentes, fallos repetidos de implantación y factor masculino severo, aunque su beneficio depende de cada situación y lo evaluamos caso por caso.
Lo que el PGT no hace
No mejora la calidad de los embriones ni aumenta el número de embriones sanos: solo ayuda a elegir cuál transferir. Tampoco reemplaza los controles del embarazo. Ser claros con esto forma parte de nuestra manera de trabajar.